71.- Esto no estaba en mis planes…Vuelvo a presentarme

Miniatura Posdcast Isidro Música
Isidro Música
71.- Esto no estaba en mis planes…Vuelvo a presentarme
Cargando
/

Bienvenidos a Isidro Música, el podcast donde exploramos el mundo del saxofón y la enseñanza musical. Soy Isidro Rodríguez, saxofonista, profesor y director del Centro de Educación Musical Isidro Rodríguez. Si quieres saber más sobre mi trabajo, acceder a clases online o conocer las agrupaciones de nuestra academia, te invito a visitar isidromusica.com. Ahora sí, disfrutemos juntos de este episodio.

Episodio #1


Hola, ¿qué tal? Bienvenidos  a un nuevo episodio del podcast.
Hoy voy a hablarles de algo muy personal, algo que me está acompañando este año y que, sinceramente, me tiene bastante ilusionado. Y es que… ¡me presento a las pruebas de acceso a grado profesional! Pero no con el saxofón —que sería lo esperado si me conocen un poco— sino… con la tuba.

Sí, sí, con la tuba. El instrumento más grande, más grave… y probablemente el que más aire necesita para sonar. Y aunque no es la primera vez que hablo de ella por aquí, hoy quiero contarles por qué he decidido hacer esta prueba, cómo me estoy preparando, y cómo ha sido mi experiencia durante estos últimos años estudiando tuba online con dos referentes: David Tuba y Abel Fernández.

Este año haré la prueba de acceso en el Conservatorio Profesional de Música de Las Palmas de Gran Canaria, y será la primera vez que me presente con tuba. ¿Por qué ahora? Bueno, hay varios motivos.
Primero, porque este año tuve la oportunidad de participar por primera vez en los llamados Programas Avanzados del Conservatorio. Para quienes no lo sepan, estos programas permiten a estudiantes externos recibir clases en el conservatorio con profesorado especializado, como una especie de puente hacia el grado profesional.

A raíz de esa experiencia, mi profesor de tuba del conservatorio —que, por cierto, ha sido un gran apoyo— me animó a presentarme este año. Y pensé: “¿por qué no?”. A fin de cuentas, llevo años trabajando con este instrumento, disfrutando cada ensayo y cada pasacalles con mi banda… así que me lancé.

Para las pruebas, estoy preparando la Gavotte de J.S. Bach, una pieza breve pero con mucha expresividad, y dos estudios del método Endressen, que trabajan técnica, articulación, sonido… y todo eso que a los tubistas nos toca sudar.

Mis profesores dicen que tengo nivel apto para primero de profesional, que suena muy bien, pero yo tengo la teoría de que lo dicen para que no me asuste. Porque yo creo que mi nivel está entre “incipiente prometedor” y “defensor del play-back”. Es broma, claro… pero sí que siento que hay días en los que todo fluye, y otros en los que parece que estoy intentando inflar un colchón con una pajita.

¿Y qué es lo más difícil de tocar la tuba? Bueno, todo.
Primero, hay que respirar más que para correr una maratón.
Luego, están los ejercicios de vibración de labios y boquilla, que te hacen parecer que estás aprendiendo a besar una manguera gigante.
Y por supuesto, el control del sonido, de la afinación, de los ataques suaves, de los ligados… Cada nota hay que construirla con mimo, con columna de aire y con paciencia.

Pero a la vez, tiene algo maravilloso: cuando suena bien, llena todo. No hay nada como ese grave redondo, profundo, que se mete por el pecho y sostiene a todo el conjunto. A mí me encanta.

Para poder llegar hasta aquí, he tenido una herramienta fundamental: Tubagym.
Llevo ya cuatro años recibiendo clases online con David Tuba y Abel Fernández, y puedo decir con total sinceridad que ha sido una experiencia increíble.
Cada semana, tenemos sesiones online en las que trabajamos lo que ellos llaman “el gimnasio de la tuba”:

  • Ejercicios de respiración
  • Vibración de labios y boquilla
  • Flexibilidad
  • Calidad de sonido
  • Técnica

Y lo mejor es que, si por trabajo o por compromisos no puedo asistir en directo, las sesiones quedan grabadas en la plataforma. Así puedo verlas después y seguir el ritmo sin perderme nada. Esto ha sido clave para mí, porque con mi trabajo y los estudios de saxofón habría sido imposible asistir a clases presenciales de tuba todas las semanas.

Gracias a Tubagym he conseguido crear una rutina estable, mantener una progresión constante y sentirme acompañado, incluso desde la distancia. Además, tener dos profesores cada semana te da una riqueza de puntos de vista, de correcciones y de estrategias que realmente se nota.

La historia con la tuba empieza por los sonidos graves. Siempre me han gustado. Siento que tienen una profundidad especial, una conexión con el cuerpo, con la tierra, que me atrapa.

Y también —todo hay que decirlo— en mi banda hacen falta tubas, sobre todo en las procesiones. Así que fue una mezcla de necesidad, gusto personal… y desafío.

Y ahora, a punto de hacer estas pruebas, siento que todo cobra sentido.
Estoy motivado. Ilusionado. Con ese cosquilleo que uno siente cuando sabe que está haciendo algo importante para uno mismo.

Además, hay un componente emocional en todo esto.
Cuando me presenté hace años a las pruebas de acceso con saxofón, lo viví con muchos nervios, pero también con muchas ganas. Fue una etapa de crecimiento personal, de enfrentarte a ti mismo, de prepararte y dar lo mejor que puedes dar.

Volver a presentarme ahora, con otro instrumento, me está haciendo revivir esa experiencia desde otro ángulo, con más madurez, con otra perspectiva, pero con la misma ilusión. Y la verdad… me hace feliz.

No tengo una expectativa concreta sobre el resultado.
Obviamente quiero hacerlo bien, pero lo más importante para mí es el proceso:

  • Lo que estoy aprendiendo
  • Lo que estoy consolidando
  • Lo que estoy disfrutando

Y quiero seguir tocando la tuba con mi banda, y también con otras agrupaciones donde pueda seguir desarrollándome como músico. No sé si la vida me llevará a estudiar tuba como instrumento principal en el futuro, o si seguirá siendo una parte de ese camino más amplio que es la música para mí. Pero sí sé que no quiero dejarla atrás.

Hoy quería compartirles todo esto porque sé que muchos de ustedes —músicos, docentes, estudiantes o aficionados— pasan por situaciones parecidas: el reto de estudiar un instrumento, de buscar tiempo, de mantener la motivación…
Y si algo he aprendido estos años, es que nunca es tarde para retarte a ti mismo, ni para volver a sentir esa emoción de “tengo una prueba y quiero dar lo mejor de mí”.

Así que gracias por acompañarme en este episodio tan personal.
Si estás estudiando tuba, saxofón, o cualquier otro instrumento… si estás preparando pruebas, o simplemente soñando con tocar mejor… ánimo. Estamos todos en el mismo barco, o en el mismo compás.

Y si quieres contarme tu experiencia, puedes escribirme por redes o dejar un comentario. Me encantará saber cómo lo vives tú.

Nos escuchamos muy pronto… ¡y que suene la tuba!


Recordarles que puedes conectar con nosotros a través de nuestras redes sociales de Instagram, Youtube, Facebook, Tiktok, y Twitter, donde podrás compartir tus pensamientos y sugerencias.

También los invito a suscribirse a mi podcast Isidro Música en tu plataforma de podcast favorita, así como también al canal de Youtube Isidro Música.

¡Hasta la próxima!